La naturaleza, el tesoro más valioso

Mi nombre es Víctor y nací en Linares, ciudad minera de la provincia de Jaén que se encuentra entre Sierra Morena y el valle del Guadalquivir.

Soy animador Laudato Si’, montañero, y naturalista. Mis dos grandes pasiones son: la naturaleza y la fotografía. Las cosas cambiaron para mí, cuando me diagnosticaron en 2018 un cáncer (leucemia).  Pero en lugar de caer en la desesperación, encontré sentido y esperanza en la naturaleza.

La naturaleza es parte fundamental de mi vida, me ayuda a enfrentar con fuerza y paz esta situación, y es lo que intento transmitir… superar cualquier situación con la mirada puesta en la naturaleza y sin perder la fe jamás.

Desde que el Papa Francisco publicó la encíclica Laudato Si ‘, he tratado de ayudar a preservar nuestra casa común desde una perspectiva cristiana: 

“Trabajar para preservar nuestra casa común implica preocuparse por unir a toda la familia humana para buscar una forma sostenible de desarrollo para todos. Sabemos que las cosas pueden cambiar”. (LS 13)

Desde que leí, por primara vez la Laudato Si’, pensé que como cristiano y amante de la naturaleza tenía que hacer algo.

Desde entonces, he participado en proyectos de protección medioambiental y me he unido a una asociación que trabaja en estos temas, así como a un programa de voluntariado, y a la pastoral de la ecología, de la Diócesis de Jaén

“Lo que siento cuando estoy rodeado de la naturaleza no se puede expresar con palabras. La vida verdadera sucede en un momento, cuando estamos solos, pensando, sintiendo, siendo conscientes de nosotros mismos. La vida verdadera acontece en el agua, en los bosques, rodeados del paisaje que nos recuerda quiénes somos. Me encuentro con Dios cada vez que voy al campo. Le reconozco en los animales, en los ríos, en las plantas, en el entorno…”

Mucha gente piensa, que hemos creado nuestro propio entorno. En lugar de eso “hemos creado la ilusión de que, gracias a nuestros avances en la ciencia moderna y la tecnología, ya no dependemos de la naturaleza. Conservar la biodiversidad del planeta es muy importante. Los humanos necesitamos convivir con las especies y los hábitats para recuperar el equilibrio de nuestros ecosistemas”.

El mensaje más importante que espero compartir, con cristiano y amante de la naturaleza: cuidar de nuestra casa común y de la creación de Dios es algo muy serio.

“Nuestra casa común está en peligro. Podemos pensar en ella como un árbol gigante, y los humanos somos como pequeñas hachas que están cortando este árbol poco a poco. Y los más afectados son los enfermos”

Ahora en tiempo de pandemia, me refiero a las personas enfermas sin importar su enfermedad, pero sobretodo, pienso en las personas enfermas a causa de la pobreza, el hambre, la sed…

Los humanos hemos creado estas situaciones al destruir nuestra casa común. Tenemos que ser responsables en nuestro estilo de vida. No podemos consumir más de lo necesario, por ejemplo, si no actuamos de forma responsable, estrangulamos a la creación.

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