Lo importante de la montaña no es subir, si no bajar

Se cumple un año, desde que me comunicaron,  que tendría que empezar a subir una montaña nueva. La montaña  de la Leucemia, una montaña distinta a mi costumbre. Una nueva forma de caminar y aprender. 

Ha sido un año de caminar a paso diferente. 

Como os comenté, la montaña no se trata solo de subir, también es muy importante, la bajada. Pues, una vez lograda la cima, ya me encuentro en plena bajada, y voy notando que  las fuerzas que he perdido durante todo este tiempo vuelven aunque despacico.

Aún queda bastante recorrido para llegar al valle.  En estos momentos, estoy como en la subida, siguiendo las indicaciones del fabuloso equipo médico que me acompaña y me guía desde el principio. 

Voy recuperándome poco a poco. Intentado avanzar cada día un poco más. 

Aunque ya voy  agotandome algo menos, sigo notando el cansancio, pues los niveles sanguíneos, todavía no son los idóneos. Pero de eso trata esta bajada: ir recuperando poco a poco mi estado para empezar a hacer la vida de antes. Quedan procesos a seguir completando, como la cartilla de vacunación, o recuperación de los niveles de plaquetas, poner de nuevo a punto el organismo en su totalidad…

Vuelvo a insistir en lo importante que es mantener todo el tiempo ( aún en los peores días) una aptitud positiva; 

Es importante saber que por más duro y difícil que resulte, Dios siempre camina a nuestro lado, nos da la mano y nos da la fuerza necesaria para seguir luchando, para seguir adelante; también fundamental es dejarte hacer y confiar al 100% en los grandes profesionales con los que tenemos la suerte de contar.

Todos aquellos que estáis empezando está dura subida, sabed que, a pesar del duro día a día, llegará el momento en que como yo, os convertireis en  guías y  ejemplos de ayuda para los que vendrán después, no olvidéis que vuestro ejemplo de superación servirá de estímulo para ellos.

Os seguiré contando. 

Lo importante de la montaña no es subir, si no bajar

#estamontañalasubimostodos